Mi experiencia con el “Eat Clean”

Seguramente has leído o escuchado esta expresión: “eat clean” o  en español “comer limpio”, sin embargo, pocas veces nos explican su significado, implicaciones y cómo aplicarlo. A continuación espero poder aclarar esas dudas y de ser posible, darles las herramientas para incorporarlo a su estilo de vida.

Lo primero que debemos saber es que “comer limpio” no es una nueva moda ni una dieta, es un estilo de vida y por lo tanto, implica incorporar o modificar algunos hábitos a nuestro día a día.

El movimiento "Clean Eating" se remonta a la década de 1960, cuando se inició una campaña que rechazaba los alimentos procesados ​​por el bien de los valores morales y sociales (en lugar de temas de salud y nutrición). Finalmente aterrizó en los gimnasios, donde ganó impulso entre los culturistas y modelos de fitness. Recientemente, ha tenido un renacimiento y el movimiento inspira a personas de todo tipo, que buscan salud y bienestar a través de los alimentos que consumen.     

Lo que debe saber de los frutos secos (Parte 1)

Desde tiempos remotos, los frutos secos han sido una fuente incomparable de energía y recientemente ha despertado un importante interés por sus propiedades, convirtiéndose en un magnífico sustituto para muchos regímenes especiales de alimentación.

Los frutos secos son semillas cubiertas por una cáscara más o menos dura, según las especies. Todas ellas se caracterizan por incluir en su composición pocos carbohidratos, muchas grasas de buena calidad y menos del 50% de agua. Actualmente, constituyen una excelente alternativa a las proteínas animales.

5 claves para evitar enfermar en Navidad


Faltan pocos días para que llegue la Noche Buena, una de las fiestas más esperadas en prácticamente todo el mundo. Nos preparamos para la cena de Navidad, dando rienda suelta a nuestras cualidades como cocineros...al menos una vez al año.

Formando a los emprendedores sin gluten





El pasado fin de semana pude compartir con la Fundación Celíaca de Venezuela el Taller “Desarrolla tu plan de negocios” en alianza con la Alcaldía de Baruta. Fue una experiencia inédita, que demostró como la cooperación entre comunidad, gobierno local y ONG´s pueden “hacerlo diferente” y enfrentar un problema de Salud Pública como la condición celíaca.

Con el lema “hacemos de una preocupación, una ocupación” la Fundación Celíaca brindó espacio a todos los emprendedores que decidieron por necesidad o por oportunidad, invertir su tiempo y recursos, en la elaboración de productos aptos para quienes por una condición autoinmune, deben eliminar de por vida todos los alimentos que contengan gluten: Trigo, Avena, Cebada, Centeno (dieta sin TACC).

El taller fue impartido por el Lic. Alfredo Sanchez, representante de la Red Baruteña del emprendimiento, quien recomendó a los emprendedores “Pensar en grande y obrar en pequeño” como una metáfora del camino que les espera a estos futuros empresarios quienes a partir de este fin de semana, cuentan con más herramientas para impulsar su negocio.

Explicaba Sánchez durante su intervención, que gran parte de los emprendimientos en Venezuela pertenecen al sector de alimentos y bebidas, por lo que identificar su propuesta de valor diferenciadora, es clave para el éxito de su idea de negocio.

En estos momentos donde los altos costos de los productos importados dificultan el mantenimiento de la dieta libre de gluten (DLG), la elaboración de productos de forma local es la alternativa sin discusión para quienes deben adoptar la DLG y una oportunidad de negocios con un increíble potencial de crecimiento y desarrollo. Puedes leer un poco más en el post ¿Cuánto cuesta comer sin gluten? para que tengas una idea de cuánto más costoso puede resultar la "medicina" de los celíacos y de todos aquellos que restringen el gluten de su alimentación. 

Durante la ejecución de las actividades vivenciales, los emprendedores definieron el mercado sin gluten, incluyendo a celíacos, TDA, Sindrome de Down, alérgicos y sensibles al gluten, así como la creciente comunidad Fitness que han decidido prescindir del gluten en su alimentación.

Asimismo, se abordaron temas como la ética y la responsabilidad al momento de iniciarse en este negocio, pues como explicó Mayra Poleo –Presidenta de la FCV- un “poquito” hace daño y como la sensibilidad al gluten puede variar entre los pacientes, es imprescindible que las técnicas de seguridad e higiene de los alimentos sean evaluadas con mucha seriedad para evitar la contaminación cruzada.

Propuestas como brownies sin gluten para la lonchera escolar, un café que permita la socialización (sin riesgos), un restaurant de comida saludable y “snacks” a base de cereales alternativos fueron de las ideas de negocio que surgieron durante la actividad que se llevó a cabo en la sede de Inelectra (Miembro institucional de la FCV) el pasado 12 de octubre.

Confieso que se sentí dichosa de formar parte de esta gran iniciativa, que por lo que nos contaron seguirá en crecimiento, con más actividades de formación para los emprendedores que por necesidad u oportunidad han decidido aprender a manejar al DLG y comenzar un negocio para satisfacer las necesidades de este mercado tan desasistido.

Desde este espacio nos hacemos multiplicadores de estas y todas las iniciativas que permitan el crecimiento sostenible del emprendimiento en Venezuela, especialmente dirigido a comunidades con necesidades especiales de alimentación. Hasta la próxima!!!




Recalentar, si o no?


Lo dicen las abuelitas y tu mamá lo repite siempre que puede: “recalentar más de una vez no es bueno” y tienen toda la razón….cada vez que recalientas tu comida su valor nutricional desmejora y desde el punto de vista microbiológico, representa un riesgo para tu salud!

Ahora bien, con esta vida tan atareada que tenemos, la mayoría recurre a la preparación de los alimentos durante el fin de semana y los lleva en su Lonchera al colegio, la universidad y hasta el trabajo, con la inevitable práctica de “recalentar” la comida.

Como lo hacemos en nuestros encuentros presenciales, permítanme explicar algunos conceptos de microbiología básica:

Todos los alimentos tienen una carga de microorganismos, típicos de su naturaleza y que en muchos casos le confieren las características de sabor, color y olor a las que estamos acostumbrados. No obstante, muchos de estos “bichitos” son responsables del deterioro y descomposición de los alimentos y un grupo selecto de ellos pueden causar Enfermedades Transmitidas por Alimentos.

Lo que hace que estos microorganismos nos enfermen o no, dependerá en gran medida de dos factores: cuántos hay en el alimento y cómo está nuestro sistema inmunológico.

Para mantener controlado el número de “bichitos” en nuestra comida, es imprescindible comprender que ellos (al igual que nosotros) necesitan los mismos nutrientes que nosotros aprovechamos del alimento y que bajo ciertas combinaciones de tiempo y temperatura, logran desarrollarse muy rápidamente. Como no podemos eliminar la fuente de sus nutrientes entonces sólo nos queda controlar el tiempo y la temperatura.

Ecuación de las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA´s)

Cuando acabamos de cocinar los alimentos, la mayoría de los microorganismos fueron destruidos por el calor de la cocina. A medida que lo dejo enfriar, aquellos que resistieron el golpe de calor, inician su proceso de desarrollo, por lo que debo enfriar lo más pronto posible, evitando su rápido crecimiento.

Al recalentar por primera vez, lo que ocurre es que muchos microorganismos que estaban “dormidos” se despiertan, pues la temperatura es óptima y de inmediato comienzan a multiplicarse. Si el proceso se repite una y otra vez, la familia crece hasta que logran ganar la batalla a nuestros “defensores” y producen la enfermedad. 

Note que curiosamente no especifico método de cocción, por lo que hasta un indefenso Baño de maría es capaz de producir estos cambios. Si generalmente recalienta en microondas, le recomiendo leer nuestro post Cocinar con el microondas y Recipientes para el microondas, en el cual detallo algunos consejos muy útiles para que el proceso sea lo más seguro posible, desde el punto de vista microbiológico.

Desde el punto de vista nutricional ocurren otros fenómenos bien interesantes. En general, a medida que aumenta el grado de trasformación de un alimento, mayores suelen ser las modificaciones de su valor nutritivo y cada vez que “recalentamos” sometemos al alimentos a transformaciones físicas y químicas de sus proteínas, carbohidratos y grasas.

El calor aumenta la digestibilidad de los alimentos y esto es beneficioso para el cuerpo, pues repercute en un mejor aprovechamiento de los nutrientes. Sin embargo, cuando se repite el proceso una y otra vez, encontramos que los carbohidratos se hacen tan “digeribles” que aumentan su IG y las grasas se transforman el compuestos que llegan a ser peligrosos para la salud: acrilamidas.

En conclusión, nada mejor que comer recién hecho, pero cuando esto no es posible, lo mejor es recalentar sólo una vez, así garantizamos la inocuidad y la calidad de los alimentos que llevamos en la Lonchera Segura. Hasta la próxima!

Regreso a clases...la cantina escolar


Los hábitos de alimentación se cultivan en casa y en el colegio se refuerzan…o al menos eso es lo que todos esperamos. Uno de ellos es el desayuno, aunque lamentablemente es cada vez más frecuente encontrar niños llegan en ayunas al colegio, esperando la hora del recreo para tomar su primera comida del día.

Con esta perspectiva, la cantina escolar pasa a ser un elemento casi protagónico en la alimentación de los niños y adolescentes, pero qué pasa cuando las alternativas que ofrece en su menú no se ajustan a esos hábitos que la familia está intentado inculcar?

En Venezuela, la Normativa de Cantinas Escolares del Instituto Nacional de Nutrición (INN) en su artículo 10 nos indica: “Además de vender sólo productos que se encuentren en la lista de alimentos permitidos por el INN, las cantinas escolares deben cumplir ciertas normas de funcionamiento, entre las cuales pueden nombrase:

1. Los precios fijados para la venta de alimentos deben ser inferiores a los estipulados en otros establecimientos.
2.    La cantina debe asistir a la población estudiantil.
3.    Debe desempeñar una función social.
4.    Debe fomentar buenos hábitos alimentarios.

Si la cantina debe fomentar buenos hábitos alimentarios, cómo explicamos que gran parte del menú sea elaborado con harinas refinadas y la forma de cocción sea la fritura? Y esto no es nuevo, recientemente hice una encuesta a través de las redes sociales y la mayoría aún recuerda el menú que solían comer en la cantina escolar: tequeños, arepas fritas y empanadas acompañados de jugos procesados y refrescos.

Ahora bien, luego de presenciar cómo en menos de 10 años pasamos a ser el país con mayor índice de obesidad de Suramérica, (The State of Food and Agriculture, FAO 2013) vale la pena evaluar si lo que estamos comiendo desde la etapa escolar es uno de los factores que ha ocasionado que ahora estemos en ese penoso lugar dentro de la escala.

Desde mi perspectiva, al ser un tema medular dentro de la dinámica educativa, deber existir responsabilidad compartida entre los padres y representantes, la institución y el concesionario de la cantina escolar, en la elección de un menú nutricionalmente equilibrado y condiciones adecuadas que garanticen la inocuidad de los alimentos que allí se preparan. Sin embargo, cómo se manejan estos temas sin un acompañamiento profesional?  

Entendiendo a la cantina escolar como un negocio en el área de alimentación, queda claro que existe una estructura de costos que debe ser evaluada para garantizar la rentabilidad. En este sentido, es imprescindible que el menú se ajuste a los requerimientos de los comensales en términos de ocasión de uso y relación costo-beneficio.

A ello debemos sumar que los comensales de este tipo de negocio son muy exigentes, son niños y con su apreciada sinceridad, rápidamente manifiestan “claro y fuerte” cuando algún plato no está a su gusto…. O al menos eso sucede en casa no es así? Entonces cuando el menú sorpresivamente es manipulado, la respuesta no se hace esperar.

Entonces, tenemos esperanza? Yo creo que si, pero requiere dedicación, pues cambiar los hábitos de alimentación no es tarea fácil.

Conversando con algunos propietarios de cantinas escolares, pude notar que están consciente que el menú no es el más saludable, pero manifestaron que desconocen alternativas más adecuadas para incorporar a su oferta. Aquí nos encontramos con un tema frecuente: carecen de formación en el área nutricional, escogen el “menú tradicional” pues eso les garantiza “éxito” en la demanda.

Así, comparto con ustedes algunas recomendaciones fáciles de incorporar al menú de la cantina escolar y así vamos sumando a esta cruzada por mejorar lo que comerán nuestros chicos este nuevo año escolar:

    1.    Hágale mantenimiento a las freidoras: Esta es una actividad que debería realizar semanalmente, así tenemos al menos un día a la semana en el que podríamos servir alimentos que no sean fritos.

    2.    Prepare aguas saborizadas naturales: Son sencillas de preparar y en la mayoría de los casos se utilizan productos que generalmente se desechan, como el agua de mandarina, que se prepara con las conchas de la fruta.

    3.    Presente frutas enteras en lugar de picadas: Así extiende la vida útil de la fruta y aprovechamos mejor el contenido de fibra. Es importante colocarlas en un lugar visible, pues si las deja escondidas en la nevera, difícilmente se las pedirán.

    4.    Cambie la técnica de cocción: Muchos alimentos pueden ser consumidos a diario siempre que su forma de cocción sea horneado o asado. Utilice el horno más que la freidora, los resultados pueden ser sorprendentes.

    5.    Ajuste las porciones: La tendencia es hacia lo maxi, el tequeño es cada vez más grande e igual sucede con la arepa y las empanadas. Tenga en cuenta que sus comensales son niños y hasta los 10 años aproximadamente, sus requerimientos calóricos son distintos a los de los adultos.

    6.    Evalúe sus costos: El especialista Rogelio López, director de la Escuela de Gestión de Alimentos y Bebidas (EGAB) recomienda evaluar los costos fijos de la operación de la cantina. El nos comentó que en general el margen de este tipo de establecimientos es muy bajo, pues la ocasión de compra es muy corta (la hora del recreo y el almuerzo si aplica en esa institución) así que hay que ser muy preciso a la hora de establecer los precios de venta. El nos sugiere que al momento de incorporar un nuevo plato al menú, se debe estimar que el “costo” total sea máximo 40%.

Finalmente, tome el control de lo que comen sus hijos y de una manera respetuosa involúcrese en la selección de opciones más saludables que ofrece la cantina de su colegio. Estoy convencida que hablando se entiende la gente y seguramente pueden hacer equipos que diseñen un menú manejable económicamente para el propietario del lugar y más saludables para sus hijos. Hasta la próxima.


Sensibilidad al gluten...una nueva enfermedad?


Este fue el título que utilizó el Dr. Eduardo Mauriño, Jefe de Consultorios Externos del Hospital de Gastroenterología “Dr. Carlos Bonorino Udaondo” en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Tuve oportunidad de conocerlo durante su presentación en la pasada edición del Congreso de la Sociedad Venezolana de Gastroenterología que tuvo lugar en Caracas la semana pasada.

Cocinar con poco


Cuando me propuse ahondar en este tema, supe que despertaría algunos gigantes dormidos. Hablar de alimentación saludable con un presupuesto limitado, parece una utopía en especial cuando la mayoría de nosotros ha crecido con la convicción de que comer sano es costoso.

Asimismo, el entorno actual nos produce una especie de angustia colectiva en la que gastamos gran parte de nuestro presupuesto en alimentos que posiblemente no necesitamos, o no debemos consumir, pero que al estar escasos se convierten en la “joya de la corona”.

Lo cierto es, que en un momento como en el que nos encontramos actualmente, toda idea que nos permita optimizar el presupuesto, sin sacrificar nuestra salud, es bien recibido, por lo que dedicaré algunas publicaciones a encontrar una solución que se ajuste lo mejor posible a su situación.

Una de los primeros hallazgos, se refiere a la reducción de las opciones del menú del venezolano promedio. Según explica Don Armando Scanonne, el venezolano maneja cerca de 18 opciones y si hacemos un cálculo sencillo, en 365 días, repetimos el mismo plato unas 20 veces en el año. No es una sorpresa entonces que nuestro hijos repitan la célebre expresión “¿otra vez?”

Por otra parte, el acelerado estilo de vida de alguna manera ha mermado las posibilidades de comer a la manera tradicional: En la mesa, en familia, con la comida recién hecha…en otras palabras…con calma! Y para los que tienen que madrugar para llegar a su lugar de trabajo, la limitación es aún mayor, pues la mayoría nisiquiera tiene oportunidad de compartir la cena, así que los momentos para compartir “con los pies bajo la mesa” son cada vez más limitados.

Aún con este panorama, la comida es necesaria para sobrevivir, por lo que debemos esforzarnos para optimizar el presupuesto sin reducir la calidad de lo que consumimos. Existe una forma de alimentarnos sanamente que de manera adicional al ahorro que implica en nuestro presupuesto, nos hará sentir mejor tanto física como psicológicamente.

En primer lugar, es imprescindible que organices tus ingresos para que puedas estimar el gasto en alimentación. Como generalmente no aprendemos con las experiencias de otros, te invito a realizar el siguiente ejercicio: Durante un mes, coloca en una caja todas las facturas generadas por tu grupo familiar en gastos de alimentación. Recuerda incluir allí, el cafecito de la tarde, las cotufas del cine, las meriendas en la cantina del colegio y todo aquello que representa algún tipo de comida. Al finalizar, calcula cuánto fue el gasto y compáralo con los ingresos familiares… si quieres compartirlo, escríbeme a micocinasegura@gmail.com y así tenderemos una estimación más actualizada.

En casa, mi recomendación es ampliar las opciones del menú y aprender a incorporar sustitutos. Sé que muchos invierten en la compra de vegetales y frutas, porque saben que son buenos para la familia, pero luego terminan en la basura pues no supieron cómo prepararlos para incorporar a su menú. Pasado un tiempo, simplemente dejan de comprarlos, pues ¿quién en su sano juicio quiere comprar comida para luego tener que botarla?

Si planificas lo que vas a comer y compras lo necesario entonces estarás ahorrando una importante suma de dinero, pues muchas veces compramos más de lo que se necesita, dejándonos cortos para llegar a la siguiente quincena.

En Venezuela una gran parte de los alimentos que conforman la Canasta Alimentaria Normativa están bajo regulación de precio y ésto posiblemente dificulte su adquisición, pues sabemos que la cadena de precio es, en la mayoría de los casos insostenible. No obstante, se consiguen y si no es así, encuéntrale un sustituto.

Si no es arroz, puedes sustituir con otros cereales como pasta. Si gustas, te invito a incorporar tubérculos, que siguen siendo una excelente fuente de almidón. Prepara yuca en el horno y acompáñalo con un mojito de ají dulce, unos palitos de batata, un puré de papas y hasta unos cuadritos de ocumo horneados.

El calabacín es muy noble y lo puedes preparar de muchas maneras, aumentando tus opciones para acompañar a la proteína que hayas decidido consumir. Prepáralos en forma de crema, como canoas rellenas y hasta en forma de fideos con una rica salsa. Las zanahorias también son muy fáciles de incorporar y no tienen que ser sancochadas (que para mi resultan ser muy aburridas y poco nutritivas). Berenjenas y chayotas también pueden ser una alternativa como acompañante. Si buscas algo crujiente, unos palitos de céleri son ideales y rinden un montón. Un brócoli pequeño puede ser una idea innovadora en la próxima lonchera, prueba simplemente horneándolos con un poquito de sal y te sorprenderás!

Cuando se trata de proteínas, la mayoría piensa en carne de res y pollo. Sin embargo, existen alternativas, que te permitirán alternar diariamente. Acércate a la pescadería más cercana y consulta los precios, pídele al vendedor que te oriente e incorpora algún pescado a tu rutina. Cuando pienses que es caro, recuerda la última vez que comiste en algún establecimiento de comida rápida y compara precios….te sorprenderás!

Los granos son también una excelente fuente de proteínas, que combinadas con cereales cubren el requerimiento de aminoácidos esenciales. En sopas, “refritos”, en ensaladas y en un sin fin de formas utiliza tu ingenio e incorpóralos al menos una vez por semana. Y si eres de los que sufre de gases luego de consumirlos, prueba cambiando el agua de cocción y licuando una parte, así facilitas su digestibilidad. Sólo un pequeño porcentaje tiene realmente dificultades para digerir los granos, así que dale una oportunidad, tu cuerpo lo agradecerá.

En nuestras próximas publicaciones estaré compartiendo más ideas, para que cocinar con poco sea saludable y delicioso, hasta la próxima!

Cuánto cuesta comer cuando se está sujeto a algún régimen especial de alimentación


Si para usted que no tiene restricciones en su plan de alimentación le resulta costoso adquirir los productos de la canasta alimentaria, imagine qué sucede cuando debe sustituir con un alimentos que no está regulado y que generalmente es importado…

Aceites en la cocina cotidiana


Gracias a una pregunta que surgió durante una amena conversación en las redes sociales, decidí escribir acerca del uso de los diferentes tipos de aceites y grasas en la cocina convencional. Muchos cocineros y expertos en el área de la restauración han hecho sus propios análisis en virtud de los resultados que esperan obtener en cada una de sus preparaciones. Sin embargo, dedicaré las próximas líneas a las implicaciones en términos de seguridad alimentaria.

Los aceites forman parte de un selecto grupo de alimentos, necesarios para nuestra salud: Los lípidos. Lamentablemente, han sido objeto de muchas interpretaciones erróneas, convirtiéndose en los chicos “malos”  de tu plan de alimentación. Aún cuando no es un artículo de nutrición, no puedo dejar de resaltar la importancia que tienen para tu salud, pues son vehículo de muchas vitaminas esenciales, por lo que su consumo debe ser adecuado a cada persona, pero jamás retirarlos completamente.

Estos aceites comestibles pueden ser de origen vegetal o de origen animal. Los de origen vegetal, se clasifican a su vez, en virtud del número de instauraciones (enlaces de carbono):

Saturados: Sólidos a temperatura ambiente y muy resistentes a altas temperaturas y a la oxidación.

Monoinsaturados: Líquidos a temperatura ambiente, ligeramente estables a altas temperaturas. Ej. Canola y oliva.

Poliinsaturados: Líquidos a temperatura ambiente y muy poco estables a alta temperatura, por lo que se recomiendan consumir crudos. Ej. Girasol

Cuando utilizamos el aceite para cocinar, debemos ser especialmente cuidadosos evitando ante todo que se “queme” o que alcance su “punto de humo” pues a partir de ese momento, comienza a descomponerse generando sustancias tóxicas que son nocivas para nuestro cuerpo.

Dado que el principal uso del aceite en la cocina es la fritura, donde funciona como medio transmisor de calor y aporta sabor y textura a los alimentos, se requiere que el aceite sea estable en las condiciones verdaderamente extremas de fritura por inmersión, esto es, altas temperaturas y humedad.
En general, en la fritura el aceite debe mantenerse a una temperatura máxima de 180 °C.
Tenga en cuenta que si fríe los alimentos a una temperatura demasiado baja, éstos atraparán más grasa. El agua contenida en los alimentos, aumenta la disociación de los ácidos grasos que se produce durante el calentamiento, desmejorando la calidad del aceite, disminuyendo su punto de humo y alterando color y sabor.
Los aceites ricos en ácido linolénico, como el de soya (soja) y el de canola, son particularmente susceptibles de sufrir estos cambios indeseables. Cuando el aceite de soya se hidrogena parcialmente a fin de reducir el ácido linolénico, se genera un aceite de freír relativamente estable, por lo que a la hora de comprar, revise en la etiqueta y verifique que sea “parcialmente hidrogenado”.
Por otra parte, los alimentos que se fríen y almacenan antes de comerlos, como por ejemplo en cantinas o restaurantes, requieren un aceite aún más estable. Los aceites mas saturados mejoran la estabilidad, pero si la grasa de freír es sólida a temperatura ambiente se generará una desagradable superficie dura, indeseable en algunos productos fritos.
Cuando los aceites se usan continuamente, se necesita una grasa de freír que sea muy resistente. En estos casos se emplean aceites más sólidas que maximicen la estabilidad de la grasa durante muchas horas de fritura.
A continuación están algunas características de los aceites más populares para cocinar.
Clasificación
Tipos y uso
Temp. máxima
Monoinsaturados

Ayudan a reducir los niveles de “colesterol malo” (LDL) y aumentan los niveles de “colesterol bueno” (HDL).
Aceite de canola: Ideal para saltear, hornear y hacer aderezos.
238°C
Aceite de maíz: Posee una gran resistencia al calor.
Se utiliza mucho para hornear y freír.
236°C
Aceite de oliva: Alto aporte de vitamina E.
Posee un extraordinario olor y sabor que lo hacen idóneo para ser empleado en crudo.
190°C
Poliinsaturados
Pueden ayudar a bajar los niveles de colesterol
Aceite girasol: Ligero y sin sabor.
Posee una gran resistencia al calor.
246°C

Aceite de soya: Posee una gran resistencia al calor.
241°C












* Nota: Ninguno de estos aceites contiene colesterol, ya que son de origen vegetal y todos ellos aportan la misma cantidad de calorías. 1 cucharadita aporta 45 calorías.
Otro uso frecuente de los aceites en la cocina es como aderezo de ensaladas en forma de emulsiones, que no es más que la mezcla de aceite y alguna solución acuosa como vinagre o huevos. Lo ideal es preparar el aderezo antes de usarlo, para garantizar todas las propiedades nutricionales de los aceites que emplees para ellos, no obstante, si decides almacenarlo, lo idea es que lo hagas en la nevera y en un recipiente oscuro.
Normalmente, se emplea aceite de oliva virgen o extra virgen, de canola, de girasol y de maíz y en estos casos lo que esperamos es que el aceite sea traslúcido o no tenga sólidos o cristales. Estos aceites suelen formar cristales en la nevera por lo que se recomienda usarlos a temperatura ambiente.
Si te gusta aromatizar tus aceites, puedes emplear hierbas frescas a tu gusto y en estos casos, lo ideal es almacenar a temperatura ambiente y nuevamente en un lugar seco y oscuro.
En general, cuando se trata de aceites es necesario tomar precauciones en virtud de la temperatura de uso, la frecuencia y su almacenamiento. Ten en cuenta que aún cuando son grasas, son susceptibles a deterioro por bacterias, humedad y luz, así que es imprescindible hacerlo en un ambiente adecuado para evitar su oxidación y rancidez.
Te recomiendo leer nuestra publicación acerca de reutilizar o no el aceite y conozcas las opcionespara usar aquel aceite que has decidido desechar, hasta la próxima!!

Lonchera Segura: Mejorando la cantina escolar

Esta semana he dedicado las conversaciones a través de las redes sociales a recordar las opciones de la cantina escolar, así que agradezco a todos los que participaron y contribuyeron a enriquecer el tema, sé que muchos recordaron viejos tiempos…un viaje a la nostalgia!

Lo cierto de todas las conversaciones, es que la gran mayoría confirmó que usaron la cantina escolar como un escape a las opciones “aburridas de la Lonchera que preparaban en casa…y ya en edad adolescente, usarla representaba una especie de “liberación” eso que llaman, salir del cascarón!

En todo caso, ahora estamos viendo un fenómeno a la inversa, donde muchas familias están retomando el uso de la Lonchera como una opción para minimizar los gastos y comer de una forma más saludable.

Evidentemente, la lonchera de los chicos de hoy muy poco tiene que ver con aquella que llevamos en nuestros años mozos, con aquella clásica envoltura en papel de aluminio y el clásico jugo en la “cantimplora”

Los chicos de hoy exigen variedad y calidad, si luce mal, simplemente no se lo comen, si repites el menú en la semana, te lo dicen y punto! De igual forma, el “trueque” sigue siendo parte de la “magia” durante la hora de comer y si alguno de sus hijos encuentra algo más atractivo en la lonchera de algún compañero, encontrará la manera de probarlo y hasta de cambiar las viandas, así que por mucho que usted se esmere en preparar un menú saludable, es posible que su hijo no lo coma en lo absoluto y por el contrario, prefiera el menú de otros.

Algunos acotaron, que intercambiaron su lonchera por dinero para sí poder comprar en la cantina, así que vale la pena recordar aquellos tiempos… nos mostrarán una realidad impactante, pues los chicos de hoy hacen eso y un poco más.

En todo caso, la experiencia de la lonchera puede ser limitada y cuando no hay restricciones en el menú, esta puede ser abandonada en el baúl de los recuerdos llegando al tercer o cuarto grado de educación básica.

Ante este panorama, qué podemos hacer?

Desde esta esquina, mi idea es abordar todos los flancos posibles y ganarle la lucha a la comida poco nutritiva. Usted desde casa, ¿se ocupa de incorporar alimentos saludables en la lonchera de sus hijos? Excelente. Ahora le pido lo siguiente, dé un paseo por el colegio de sus hijos y verifique las opciones que ofrecen en la cantina… no se espante, ahora son así como usted las acaba de ver! Duro verdad?

Pues de eso se trata, de ocuparnos por esas ofertas poco saludables que hay al alcance de nuestros chicos y buscar opciones para sustituirlas por otras que mejoren su nutrición.

Este debe ser un cambio gradual, pues hay que entender que la cantina es un negocio y como tal tiene una estructura de costos que se debe ajustar al nuevo menú. Muchas cantinas escolares tienen un menú limitado simplemente porque no conocen otras opciones, así que necesitan acompañamiento y orientación, así que esto no es sólo pedirle que incluya arepas asadas y menos frituras, esto debe ser consistente con su razón de ser, debe generar rentabilidad.

En todo caso, estoy convencida que es muy que posible ajustar un menú saludable, nutricionalmente equilibrado y delicioso, variado y atractivo para satisfacer las necesidades de sus consumidores: sus hijos!

Si quiere recibir orientación para mejorar las opciones que ofrece la cantina de su colegio, no dude en contactarme a través de micocinasegura@gmail.com para mi será un gusto poder apoyarle. Hasta la próxima!