Empleo con apoyo...una tarea pendiente, a propósito del Día Mundial del Autismo

De acuerdo con las fuentes de la Organización de las Naciones Unidas, se calcula que más del 80% de los adultos con autismo están desempleados.
Las investigaciones indican que los empleadores están dejando escapar capacidades que se presentan de forma más habitual entre personas con trastornos del espectro autista que entre los trabajadores «neurotípicos», como una mayor competencia en el patrón de reconocimiento y en el razonamiento lógico, así como una mayor atención al detalle.

Entre los inconvenientes que se deben superar para desencadenar este potencial encontramos: una escasez de formación profesional, un apoyo insuficiente a la inserción laboral y una discriminación generalizada.


Ser adulto, implica entre otros aspectos abordar nuevas necesidades referidas a autonomía personal, autoestima, autodeterminación, vivienda, trabajo, relaciones socioafectivas, sexualidad ... Pero el ser adulto implica también que los demás nos vean como tal. 

Desde una perspectiva social, ser una persona adulta, indica pertenecer a un grupo social concreto, en el que existen unas pautas de comportamiento diferentes de las de la etapa infantil o juvenil. Esta etapa supone un nuevo marco de derechos y obligaciones: 

1. Derecho al trabajo
2. Obligación de contribuir al desarrollo de la sociedad. 

La inclusión laboral constituye el proceso por el cual cualquier persona pasa a formar parte de la comunidad, convirtiéndose en un miembro más que puede ayudar a construir. 

Cada persona es UNICA e irrepetible y cada uno de nosotros posee una personalidad propia. En función de esta singularidad, entendemos el mundo de una u otra manera y en consecuencia, reaccionamos también de diversas formas. Es esta diversidad, la que da vida y enriquece a nuestra sociedad, razón por la cual estamos obligados como integrantes de la misma, a proporcionar un trato no discriminatorio, al mismo tiempo que respetuoso con estas diferencias, sean éstas cuales sean. 

El EMPLEO CON APOYO permite llevar adelante los procesos de inclusión mediante estrategias que ponen en contacto directo los distintos componentes sociales de la manera que la acción integradora no recae únicamente sobre la persona con la que se lleva a cabo el programa, sino que incluye a todo el entorno, modificando actitudes y creando nuevas redes de interpelación personal....dicho en otras palabras: vacuna contra la indiferencia con información.


Los síntomas de los Transtornos del Espectro Autista (TEA) son el resultado de alteraciones generalizadas del desarrollo de diversas funciones del sistema nervioso central. Esto hace que la persona presente una manera especial de ser y comportarse. No distingue credo ni nivel Socioeconómico y es más frecuente en personas del sexo masculino en una proporción 4:1.

Adecuar el modelo a las características de las personas con Autismo facilita fórmulas que sin renunciar a sus objetivos finales, permiten la inclusión de personas con la condición en el entorno laboral. 

En las personas con Autismo los factores que condicionan la configuración de los programas de integración y el grado de apoyo necesario son: 

1. Las habilidades sociales y comunicativas.
2. Nivel de autonomía personal


3. Capacidad de autorregulación. 


Las fórmulas de empleo deben contemplar los apoyos necesarios en cuanto a condiciones personales, adaptación de espacios, de tiempos de trabajo y de las actividades, adaptación de programas de formación, tipos de relación laboral, diseños de puestos de trabajo,... que nos permitan hacer realidad al máximo, el derecho al trabajo y a una participación activa en la sociedad en la que viven. el papel del mediador-preparador es fundamental en todo el proceso de inserción, debe conocer de la condición y saber manejar las posibles situaciones de conflicto y problemas de conducta que puedan presentarse en virtud de los cambios en las rutinas....ante todo deben ser flexibles y empáticos.

En el caso de las personas con Autismo, el proceso de inserción requiere planificación y orientación individualizada previa, que contemple todos los elementos necesarios para asegurar el éxito. En algunos casos será necesario diseñar programas previos a la contratación que faciliten la formación o la realización de prácticas en la empresa que recibirá a la persona, de manera que la adaptación a los nuevos factores medioambientales y sociales minimicen el riesgo a la deserción o al fracaso del programa.

La diferencia no está en la persona, sino en los apoyos que requiere para poder desarrollarse como un ciudadano más y esto debe reconocerlo el entorno laboral. Aunque las personas con discapacidad quizás tengan algunas dificultades para expresarse, puede lograr comunicar con claridad sus objetivos personales si encuentran el apoyo preciso. Haz tu parte!

Si eres un empresario socialmente responsable, te invito a conocer:
AVESID: Programa CIMA de empleo con apoyo, que no sólo incorpora adultos con Síndrome de Down sino también adultos con otras discapacidades.
A.C. Buena Voluntad: Brindan rehabilitación y habilitación socio-laboral, preparan el plan de trabajo y orientan a su personal para la inserción exitosa.

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