Los niños de hoy, la primera generación que vivirá menos que sus padres


El pasado 3 de Julio ILSI Nor Andino capítulo Venezuela, la Sociedad Latinoamericana de Nutrición (SLAN)  y la Fundación Bengoa realizaron el primer Seminario “De la obesidad al bienestar 2.0” en la ciudad de Caracas.

En la primera parte del encuentro, un nutrido grupo de invitados debatieron sus percepciones acerca de la situación actual del sobrepeso y la obesidad en Latinoamérica, sus causas y los planes de acción para combatir la mayor pandemia del siglo XXI.

En su intervención, la representante de la OPS en Venezuela realizó un paneo por la situación de la obesidad en toda la región y señaló que el mayor impacto se está viendo en las comunidades más vulnerables: Los niños, niñas y adolescentes.


Asimismo, señaló que una de las principales causas de los elevados niveles de sobrepeso y obesidad infantil se debe al desmezurado consumo de bebidas carbonatadas (cercano a 163 litros por persona al año) y sin querer convertirse en un acusador implacable, argumentó que estas bebidas resultaban ser más económica que otras bebidas más saludables (incluída el agua potable) en la mayoría de los países de nuestra región, un argumento que vale la pena rescatar pues en nuestros países incluso el agua potable es ciertamente una tarea pendiente.

“los niños son especialmente vulnerables a la influencia de anuncios publicitarios, asi que debemos protegerlos con medidas firmes y eficaces de salud pública” así lo reseña el manual para la promoción y publicidad de alimentos dirigida a los niños que divulga la OPS en su sitio web. No obstante, estas recomendaciones resultan una utopía cuando los países no tienen capacidad de ofrecer alternativas saludables a toda la población y los padres, representantes y educadores no han sido formados en temas de alimentación y nutrición que puedan reforzar en casa y en las escuelas.

En su Plan de Accion para la Promoción de Hábitos saludables de alimentación en niños y adolescentes 2014-2019, la OPS recomienda:

1.    Promoción de la lactancia materna (exclusica hasta los 6 meses)
2.    Mejorar la nutrición en edad escolar
3.    Política fiscales y de regulación del mercado
4.    Acciones intersectoriales para la promoción de la salud
5.    Vigilancia, Investigación y Evaluación

Ahora bien, si los padres y representantes, así como los adultos de influencia (familiares, cuidadores, educadores) en el niño y el adolescente tiene dudas, fallas y dificultades para mantener un plan de alimentación adecuado, cómo esperamos que este plan funcione?

Es un deber de todos ocuparnos por cubrir las brechas que tenemos en materia de educación nutricional y tomar el control de cómo lo hacemos en casa, comenzando por nosotros mismos, adultos conscientes y responsables para luego poder orientar a los más pequeños.


Atiéndase primero antes de prestar apoyo a los más pequeños.

Es necesario un cambio conductual profundo para lograr un cambio duradero en materia de hábitos de alimentación, ya que la mayoría consume los alimentos según sus creencias y costumbres familiares, que no siempre se adaptan a los requerimientos de la familia moderna.

Por otra parte, son necesarios los motivadores y el reforzamiento positivo del adulto para que empoderado, pueda motivar a los más pequeños de la casa y en familia comiencen a gestarse los cambios que queremos para poner freno a esta situación tan alarmante.

El adulto moderno quiere la pastillita “mágica” que le permita bajar de peso sin mucho esfuerzo. ESTO NO EXISTE, aun cuando muchos intenten convencerlo de lo contrario. El precio que debemos pagar para tener la figura que aspiramos es alto si pretendemos hacerlo de manera inconsciente y sin impulsar cambios profundos en nuestro estilo de vida.

Aunado a una alimentación consciente, es imperativo poner en movimiento a esta generación que viene siguiendonos los pasos…pero cómo lo lograremos si nosotros mismos somos cada vez más sedentarios? Pasamos horas sentados: Frente al computador, frente al volante, frente a la TV. Por innumerables razones perdimos el hábito de hacer ejercicio y para la mayoría es casi una “moda” a la que simplemente no quieren sumarse. Esto no se trata de ser fitness, es simplemente levantarse de la silla y poner a trabajar a los músculos y al sistema cardiovascular que esta casi oxidado por falta de uso!

Según la Asociación americana del Corazón (AHA) los niños de hoy tienen menos espectativa de vida que sus propios padres, a consecuencia del incremento en las tasas de sobrepeso, sedentarismo, pérdida en la capacidad pulmonar y cardíaca. Desde 1975 la tendencia es a reducir la capacidad cardiovascular de los niños a razón de un 5% por cada 12 años, una alarmante disminución de la espectativa de vida..en pleno siglo XXI.

Hagamos algo contra la obesidad, aún estamos a tiempo!!

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